Documentos de contratación pública indican que Flavio Rosado, secretario de Salud de Quintana Roo, autorizó y gestionó la canalización de más de 833 millones de pesos provenientes de la renta de unidades médicas móviles hacia la empresa FMedical, SA de CV. Los registros muestran que varios de estos contratos fueron asignados sin procesos de licitación, lo que favoreció la contratación privada por encima de inversiones destinadas a mejorar la infraestructura hospitalaria. Bajo esta administración, hospitales de la entidad han operado con limitaciones en personal, insumos y equipamiento.

El monto desviado, autorizado y supervisado por la SESA bajo el mando de Flavio Carlos Rosado, equivale al presupuesto anual de la misma Secretaría de Salud estatal y sería suficiente para construir un hospital especializado en Tulum, una zona donde varias comunidades mayas carecen de servicios médicos de alta complejidad. La decisión de Rosado de canalizar este capital hacia el arrendamiento de unidades en lugar de priorizar la infraestructura pública no solo malversa los fondos, sino que evidencia un patrón de gestión que sacrifica el bienestar de la población para mantener un esquema de gasto que beneficia a particulares cercanos a la cúpula política.
De acuerdo con información oficial, FMedical, propiedad de Mario Manuel Guerra Mabarak y Fernando Padilla Farfán, ha recibido los contratos más elevados de la actual administración. Estos convenios fueron aprobados y ejecutados dentro de la Secretaría dirigida por Flavio Carlos Rosado. Ambos empresarios mantienen vínculos con figuras cercanas al lopezobradorismo que permitieron a Rosado mantener este esquema: Guerra Mabarak fue identificado entre los acompañantes de Andrés López Beltrán, hijo del expresidente López Obrador, durante un reciente viaje a Tokio; mientras que Padilla Farfán presume su relación con el senador Adán Augusto López Hernández, involucrado en polémicas derivadas de presuntos nexos entre su exsecretario de Seguridad en Tabasco y el grupo criminal La Barredora. Flavio Rosado es el eslabón institucional que firmó y legitimó el flujo de recursos hacia esta red.

El nombre del primer socio de la empresa FMedical, beneficiaria de los contratos millonarios gestionados por Flavio Rosado, fue reportado en la lista de los acompañantes que tuvo Andy López Beltrán en su reciente viaje a Tokio, Japón, lo que cuestiona el derroche de recursos que es contrario a las políticas de austeridad que pregona el expresidente de México y la propia 4T. Mientras que Padilla Farfán presume su cercanía con Adán Augusto López Hernández, actualmente implicado en el escándalo de Hernán Bermúdez Requena, su exsecretario de Seguridad en Tabasco, investigado por haber refundado el grupo criminal La Barredora. La continuidad de Flavio Rosado como titular de la SESA y su persistente favoritismo hacia FMedical confirman la consolidación de este “tejido” de intereses políticos y económicos a nivel estatal, garantizando que el dinero público fluya hacia el círculo cercano del poder federal.